Alicia Imbert encontró en la bicicleta su cable a tierra. Hace aproximadamente dos años que pedalea y hoy recorre unos 50 kilómetros por día.
Pero no siempre fue así. Durante años, cuando iba a trabajar, odiaba la bici. 😅
Acostumbrada a correr, una artrosis en la rodilla la llevó a cambiar de actividad. Y lo que empezó como una necesidad terminó convirtiéndose en una pasión.
Hoy disfruta cada recorrido, las calles y esa sensación de libertad que la acompaña en cada pedaleada.
“Cuando vuelvo, tengo una paz y una tranquilidad. Me pasa lo mismo que cuando corría”.
❤️ Una historia de movimiento, pasión y una mujer que encontró en dos ruedas su manera de seguir disfrutando.
Una vuelta con Alicia. Mirá su historia en Cero5.














