Después de décadas de esfuerzo, Rubén Buttafuoco logró convertirse en veterinario a los 86 años.
Había comenzado la carrera en la Universidad de Buenos Aires, donde cursó varias materias. Sin embargo, por motivos laborales se instaló en Villa del Dique y debió poner en pausa sus estudios.
Lejos de abandonar ese sueño, decidió finalizar la carrera en la UNRC. Hace algunos meses rindió su tesis y finalmente obtuvo el título.
Además de ser piloto civil, Rubén suma hoy una nueva profesión.
Contó que muchas veces estudió de madrugada, rindió materias en condición de libre y encontró un apoyo fundamental en docentes y compañeros.
Su historia es una muestra de que los sueños no tienen fecha de vencimiento y que nunca es tarde para volver a empezar.
¡Felicitaciones, Rubén!












