
Luna y Lola pasan buena parte de sus días en la estación de servicio Marijo, de calle Castelli. Y ahí encontraron algo más que un lugar para estar: personas que las cuidan, les dan de comer, agua y ca...
Luna y Lola pasan buena parte de sus días en la estación de servicio Marijo, de calle Castelli. Y ahí encontraron algo más que un lugar para estar: personas que las cuidan, les dan de comer, agua y ca...