Luna y Lola pasan buena parte de sus días en la estación de servicio Marijo, de calle Castelli. Y ahí encontraron algo más que un lugar para estar: personas que las cuidan, les dan de comer, agua y cariño.
Entre los empleados, Claudio es quien más pendiente está de ellas. Las conoce, las cuida y se asegura de que no les falte nada. “Somos muy perreros en la Estación”, asegura.
Oreja también es parte de esta historia, aunque cuando fuimos a grabar había salido a dar su habitual vuelta de la mañana. 🐾
Porque para estos perritos, la estación ya es parte de su casa. Y Claudio, parte de su familia.














