Después de 14 años en el rubro, Luciana González decidió cerrar su local de venta de ropa deportiva de calle Sobremonte al 800. El cartel de “liquidación por cierre” anuncia una decisión que, detrás, tiene una historia de esfuerzo y tristeza.
La caída de las ventas, los altos costos de mantener un comercio y el cambio en los hábitos de consumo, con cada vez más compras online, hicieron que sostener el negocio fuera cada vez más difícil.
Contó que intentó reinventarse varias veces, pero finalmente ya no pudo sostenerlo.
Una historia que refleja una realidad que atraviesan muchos comerciantes.














